¡Feliz Crisis y Prósperos MVPs!

Hace unos días en algún recóndito lugar de internet (probablemente en alguna de mis redes sociales) vi una foto de un rayado de pared que decía "MERRY CRISIS AND A HAPPY NEW FEAR". Así, en rojo y en mayúsculas. Y, como dirían en inglés: “It’s funny because it’s true”. Y es una verdad tan grande y tan innegable que se vuelve casi tragicómico. Producto del coronavirus nos encontramos frente a una crisis a nivel global, con una pandemia que nos ha afectado tanto a nivel de sociedad como personal, y con una crisis económica que vaticina tiempos complejos. Tenemos miedo porque el futuro es incierto, y todo está cambiando a la velocidad de la luz. Sin embargo, hoy no haré un tratado respecto a la crisis existencial que nos lleva a sentirnos identificados con este meme:

(Les dejó un link en el que una periodista del NY Times explica porque este es el meme que el 2020 merece: https://www.nytimes.com/2016/08/06/arts/this-is-fine-meme-dog-fire.html)

Considerando este escenario, para adaptarnos bien tenemos que innovar. O sea, además de estar en crisis, debemos aprender a manejarnos en ella si queremos salir bien de ésta (¿Quién creyó que el 2021 iba a ser fácil?). Aunque en realidad no lo digo yo, lo dice Ignacio Eyzaguirre, nuestro CEO, en la primera columna de este blog (https://blog.movelab.cl/innovaci%C3%B3n-ahora). En ella explica porque es imperativo innovar, y que debemos hacerlo ahora, ya que los problemas están sucediendo en este momento. Lo que no menciona es que tenemos pocos recursos para generar estos cambios: menos personas, poco tiempo y pocos fondos . Se cierran muchísimos presupuestos para el 2021 y, al contrario de lo que dictaba la tendencia, estos van a la baja en relación a años anteriores. En resumen, estamos en crisis, para sortearla tenemos que innovar, pero por la misma crisis contamos con menos recursos. Aquí una foto de cachorros para que sus corazones no caigan en la angustia que estoy cayendo yo al escribir esto:

Pero no todo es tragedia, hay esperanza. Probablemente gracias a la evolución, la creatividad del ser humano es infinita y es por ello que hoy contamos no con cientos, sino con miles de metodologías y técnicas para solucionar problemas de manera inteligente. Es en ese marco que quisiera destacar el desarrollo de un Mínimo Producto Viable (de ahora en adelante MVP por sus siglas en inglés) para innovar y solucionar problemas.

Pero, ¿Qué es un MVP? Según Eric Ries, quien acuñó el término en el 2001, es la versión más pequeña de un producto desde la que se puede aprender con clientes. Se utiliza como una técnica de desarrollo de productos con características suficientes para ser testeados, permitiendo probar ideas en una escala reducida, invirtiendo poco tiempo y dinero, mejorándola si es bien recibida o desechándola en el caso contrario. El beneficio más tangible de utilizarlos es que direccionan el hacer y la toma de decisiones hacia el usuario y sus necesidades, lo que permite ser flexibles, focalizar los recursos y llegar a soluciones más acabadas.

En este escenario, si como organización requiero innovar y tengo alguna idea para hacerlo, tiene sentido probarla lo antes posible a un bajo costo en un proyecto rápido, en vez de armar un proyecto grande, acabado y caro. Se ganará haciendo un MVP de la idea, inclusive si ésta fracasa, ya que se habrá descartado antes de que se gastase más energía y recursos en una idea que no respondía a las necesidades del usuario. Y si la idea es exitosa, se irá mejorando por etapas según el cliente lo requiera. Tomamos el refrán “lo perfecto es enemigo de lo bueno” y le damos vida en el ámbito organizacional. 

Pero como dicen, “la procesión va por dentro” (prometo que es el último refrán), y ya dijimos que la crisis nos ha afectado a nivel personal, por lo que todo lo anterior aplica tanto a las personas como a las organizaciones. Comienza el 2021 con todos los clichés que el nuevo año trae: propósitos, resoluciones y metas que intentan transformarnos en esos súper humanos que anhelamos ser. Pero estamos en crisis, y si ya en tiempos normales es difícil ser perfecto, por no decir imposible, hoy en día es una tarea titánica. Al igual que las organizaciones estamos escasos de recursos: cansados, con poco tiempo y algunos con problemas de presupuesto. Y en este estado debemos adaptarnos. 

Creo que debemos ser estratégicos, sin dejar de lado el intentar ser mejores. ¿Y si, en vez de correr una maratón me planteo partir corriendo un par de días a la semana? Puedo proponerme hacerlo durante un mes, y luego evaluar si correr es para mi o si es factible quizás agregar un tercer día. O quizás en vez de intentar algo tan genérico y amplio como “comer sano”, dejo la carne los lunes y miércoles reemplazándola por verduras. Y así la lista es infinita. Propongo este nuevo año trabajar nuestros nuevos propósitos a través de MVPs, evaluar los resultados y aprovechar los aprendizajes, repitiendo este ciclo ad-infinitum. En definitiva, la idea es que nos tratemos a nosotros mismos como un MVP, siempre con cariño y entendiendo nuestras circunstancias.

La invitación para utilizar MVPs como técnica para mejorar en sus organizaciones y en ustedes mismos está hecha. En Move Lab contamos con la experiencia para ayudarlos en lo primero, desarrollando los productos digitales que les permitan adaptarse a este escenario, aunque no para lo segundo, ya que como dije, la procesión va por dentro.

PS: ¡Lo dijo Kevin Johansen también! https://www.youtube.com/watch?v=JyoGL_nKXTs&ab_channel=KevinJohansenVEVO

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